En un informe publicado este miércoles, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) explica que el comercio encargado por vía electrónica -tanto productos y servicios materiales como digitales- experimentó una progresión menos fuerte en esos diez años (del 26,6 %), pero más lineal, y suponía un 12,7 % en 2024.
Los productos y servicios digitales y entregados por vía electrónica supusieron un 13,2 % en 2024, tras experimentar un fuerte tirón en 2020 con la epidemia de coronavirus que obligó a mucha gente a quedarse en casa durante los confinamientos (ese año llegó a pesar un 13,2 % del comercio total, frente al 10,5 % en 2019) y un retroceso en los dos años siguientes.
El peso del comercio digital varía fuertemente de unos a otros países de la OCDE, ya que en 2023 (el último año para el que hay datos comparativos) representaba hasta un 55,2 % en Reino Unido, un 43,6 % en Suecia o un 34,5 % en Hungría, frente a sólo el 10,1 % en Noruega, el 14,1 % en Italia o el 14,5 % en Grecia.
España se situaba por debajo de la media, con un 22,2 % en total, prácticamente repartido en partes iguales entre el comercio encargado por vía digital (11,2 %) y el recibido por esa misma vía (11 %).