El alcalde de Kiev, Vitali Klichkó, dio cuenta en su canal de Telegram de daños materiales en edificios residenciales y otras infraestructuras civiles en cinco distritos de la capital. Además, cifró el número de hospitalizados en setenta.
Rusia atacó de madrugada la capital ucraniana con varias rondas de drones y misiles. Las explosiones de los impactos y de las interceptaciones por parte de las defensas aéreas ucranianas resonaron a lo largo y ancho de la ciudad en las primeras horas del día.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, había advertido en la víspera de que Rusia preparaba un ataque masivo y había pedido a la población que no ignorara las alarmas antiaéreas y bajara a los refugios al sonar las sirenas.
Rusia llevaba varios días atacando Ucrania con un número inusualmente bajo de drones y misiles, lo que hizo sospechar a algunos observadores que acumulaba armamento para lanzar otro gran ataque como el de hoy.