El gobernador de la prefectura central de Shizuoka, Yasutomo Suzuki, declaró en la asamblea local que ha aprobado el inicio de la construcción y planea firmar un acuerdo de conservación medioambiental con la empresa Central Japan Railway, afirmó el medio económico nipón Nikkei.
El visto bueno supone la eliminación de una barrera clave a la construcción de la línea, después de que su anterior gobernador, Heita Kawakatsu, bloqueara durante años el proyecto, que atravesará las montañas de Shizuoka.
Kawakatsu argumentaba que la construcción del tramo en la prefectura podría reducir el caudal del río Oi, pero su salida del cargo en 2024 y la llegada de Suzuki han acabado desbloqueando el proyecto.
La línea de tren 'maglev' busca unir los 286 kilómetros que separan Tokio de la ciudad central de Nagoya, utilizando un sistema de levitación magnética que permite a los vagones elevarse por encima de los raíles y reducir la fricción, lo que recortaría a 40 minutos un trayecto que actualmente el tren bala tarda 90 en recorrer.
Estaba previsto que la línea comenzara a funcionar el año próximo, pero la compañía operadora, Central Japan Railway, se vio obligada a posponer su apertura hasta una fecha aún por determinar debido a la negativa del Gobierno de Shizuoka.
No obstante, el diario Nikkei señaló que si la construcción en el tramo de la prefectura comienza este año, podría tardar una década en completarse por tratarse de un terreno montañoso especialmente complejo, por lo que la línea podría empezar a operar en 2036 como pronto.