"Quienes trabajan en el sistema penitenciario y quienes se encuentran recluidos en él merecen mayor protección. Garantizar dicha protección es una responsabilidad fundamental del Estado. Esta tragedia subraya la importancia de seguir invirtiendo en el sistema penitenciario de Sri Lanka", señaló en un comunicado el coordinador residente de la ONU en el país.
El pronunciamiento del organismo se produce después de que, durante un debate parlamentario, el ministro competente anunciara que las autoridades ya están investigando lo ocurrido.
La ONU dio la bienvenida a la creación de este comité independiente, subrayando la importancia de que sus conclusiones contribuyan a "mejoras concretas y duraderas" en las condiciones de los centros de detención.
Franche extendió sus condolencias a las familias afectadas, recordando que los reclusos están bajo el cuidado del Estado y que los funcionarios realizan "una labor exigente y difícil". .
Los incidentes comenzaron la noche del domingo, cuando un grupo de reclusos subió a los tejados del centro penitenciario, lo que llevó al despliegue de efectivos policiales, fuerzas especiales y miembros de las Fuerzas Armadas para controlar la situación.
Medios locales informaron inicialmente de que el enfrentamiento se desencadenó a raíz de una transacción fallida de drogas ilícitas dentro de la prisión. Sin embargo, familiares sostienen que los reclusos estaban hartos de la falta de instalaciones y servicios básicos en el penal.
La Policía informó de que la seguridad fue reforzada para contener los incidentes, aunque los disturbios se reanudaron durante la mañana del lunes, cuando las fuerzas de seguridad recurrieron al uso de la fuerza.
El presidente del Comité para la Protección de los Derechos de los Reclusos, Senaka Perera, que también se desplazó hasta las inmediaciones de la prisión, afirmó ayer a EFE que las autoridades no han dado respuestas suficientes a los familiares.
Según un informe reciente del Comité para la Protección de los Derechos de los Reclusos, la tasa de hacinamiento carcelario de Sri Lanka se sitúa en el 286,6 %, mientras que más del 60 % de los internos se encuentran aun a la espera de juicio.
Al respecto, la ONU reafirmó que "el hacinamiento, las prácticas obsoletas y las malas condiciones en los centros de detención son reconocidos desde hace tiempo como desafíos críticos en los sistemas penitenciarios de Sri Lanka y de todo el mundo".