"Los medios públicos no deben mentir. ¡Nos disculpamos por haberlo hecho durante muchos años! Los medios públicos se están transformando ahora para ser independientes y creíbles en el futuro", afirma el mensaje que se lee sobre una pantalla en negro.
"El servicio informativo queda suspendido temporalmente", agrega el mensaje que se atiene a las promesas del nuevo primer ministro Magyar, que ya antes de ganar las elecciones de abril había adelantado la interrupción de los servicios informativos.
"Un día histórico. Hoy terminó la emisión de la propaganda en las plataformas de los medios públicos. Mintieron de noche, mintieron de día, mintieron por todas las frecuencias. Eso ahora se acabó", comentó en las redes sociales Magyar.
Antes de que el mensaje apareciera en pantalla, la dirección de los medios públicos anunció en un comunicado que esta medida marca el inicio de la transformación de los medios estatales.
La tarea de la nueva dirección, nombrada hoy "consiste en revisar el funcionamiento de los medios públicos, garantizar la transición, suspender la propaganda y renovar profesionalmente el servicio informativo, para que los medios públicos se conviertan por fin, tras los últimos años, en una institución creíble, objetiva e independiente", afirmó el comunicado.
Paralelamente también se suspendió el servicio de noticias de la radio pública Kossuth, donde ahora sólo se difunden programas culturales.
El comunicado añadió que la programación de M1 se reanudaría poco antes de las 20.00 horas (18.00 GMT), aunque sin informativos y con una programación basada en películas.
El corte de los servicios informativos de los medios públicos se dio muy poco después de que hoy se anunciaran los nombres de los directores interinos, que quedarán al cargo hasta que se apruebe la nueva ley de medios que regulará el funcionamiento de los medios públicos.
Zsófia Mészáros fue nombrada como directora de los servicios informativos online, Balázs Bodacz será el responsable por la dirección informativa y György Kerényi de la Radio Húngara.
Los medios públicos estuvieron bajo un estricto control estatal durante los Gobiernos del ultranacionalista Viktor Orbán, entre 2010 y 2026.
Durante esos 16 años, los medios públicos actuaron como instrumentos de propaganda del Gobierno de Orbán y, durante la campaña para las elecciones de abril, ni siquiera invitaron a Péter Magyar a ningún programa ni lo entrevistaron, pese a que era favorito con su partido, Tisza, y acabó ganando con mayoría absoluta.
El Gobierno de Orbán impulsó en 2011 la ley de medios o 'ley mordaza', criticada por limitar la libertad de prensa y por crear un Consejo de Medios, controlado por figuras nombradas por el partido gobernante, Fidesz, y leales a Orbán.
El nuevo Gobierno de Magyar también destituyó hace 5 días al director del Consejo de Medios, András Koltay.
Se espera que la nueva ley de medios se apruebe en otoño de este año.