"A punto de cumplirse cinco años de las masivas protestas del 11 de julio en Cuba, denunciamos la grave situación represiva en el país y en especial el ensañamiento contra los presos políticos: los están matando lentamente", subrayó el OCDH en referencia a la movilización social de 2021 contra el Gobierno, que terminó con más de 1.400 detenidos según entidades de derechos humanos.
Y reprochó: "Mientras los personeros oficiales y oficiosos del régimen dicen que quieren dialogar con Estados Unidos, para el pueblo lo que hay es hambre y represión".
En el período citado hubo "257 detenciones arbitrarias y 488 retenciones ilegales en viviendas", incidió la organización en un comunicado.
El OCDH documentó "al menos 300 acciones en el ámbito carcelario, mayoritariamente contra presos políticos y de conciencia, al mismo tiempo que recibió 50 denuncias de actuaciones en contra de familiares de éstos".
Uno de los sectores más perjudicados por la represión fue el de "los periodistas independientes con 91 casos".
La Habana, Camagüey, Santiago de Cuba, Matanzas y Villa Clara fueron las provincias más afectadas. En al menos 50 casos existió "empleo de violencia por parte del régimen", y enero, abril y mayo fueron los meses "más represivos".
Solo en junio, la red de observadores del OCDH documentó "al menos 299 acciones represivas, de las cuales 47 fueron detenciones arbitrarias; y 252 fueron otros abusos".
El mes pasado sobresalieron "60 violaciones contra presos políticos, comunes y sus familiares", además de "sitios ilegales de viviendas, citaciones policiales, amenazas, hostigamientos y juicios".
"La mayoría de los arrestos estuvieron relacionados con protestas pacíficas motivadas por los prolongados apagones, la escasez de alimentos y el deterioro de las condiciones de vida -detalló el OCDH-, así como con el ejercicio de derechos fundamentales como la libertad de expresión, de prensa, de religión y de reunión".
Entre los casos más relevantes cita detenciones de manifestantes en La Habana y Santiago de Cuba, incluidos "adolescentes"; los "operativos masivos" en Contramaestre tras las protestas locales; "el arresto de varios periodistas independientes, creadores de contenido y activistas"; y el "hostigamiento contra líderes religiosos, varios de ellos detenidos mientras desarrollaban actividades de culto".
Asimismo, la organización de derechos humanos registró "múltiples denuncias de uso excesivo de la fuerza, golpizas, incomunicación, desapariciones de corta duración y amenazas posteriores a la liberación".
A la vista de los datos, que siempre representan un "subregistro", el "régimen cubano persiste en la represión contra la población y no tiene intenciones de implementar cambios en materia política y de derechos humanos", según las conclusiones de este informe semestral, en el que las mujeres son el "36,5% de las acciones represivas en el semestre fueron contra mujeres".