Se trata del menor nivel para un primer semestre desde 2017, cuando fueron devastados 1.332 kilómetros cuadrados de bosque en el bioma, según los datos del sistema de monitoreo satelital del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE, por sus siglas en portugués).
Solo en junio, la deforestación en la más extensa selva tropical del planeta fue de 297,26 kilómetros cuadrados, un 35 % menos que la registrada en el mismo mes del año pasado.
El Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva aspira a que Brasil logre una deforestación ilegal nula para 2030 y ha reforzado los recursos para fiscalizar el cumplimiento de las normas ambientales, después de una aplicación laxa durante el mandato del ultraderechista Jair Bolsonaro que aceleró la tala de bosques.
Durante el mandato de Bolsonaro más de 10.000 kilómetros cuadrados fueron deforestados cada año en la Amazonía, con 13.000 tan solo entre 2020 y 2021, la peor cifra desde 2006.