El anuncio se produce tras una conversación telefónica mantenida entre los líderes de Mali, Assimi Goïta, y Argelia, Abdelmayid Tebún, para poner fin a las tensiones que estallaron hace más de un año, cuando el Ejército argelino derribó un dron maliense.
La conversación, según el Gobierno maliense, "se desarrolló en un ambiente cálido y cordial" y bajo el compromiso de "fortalecer las relaciones entre Mali y Argelia en el marco de la paz y el respeto a la soberanía nacional y la integridad territorial".
La decisión, destacó Argel, responde al compromiso "constante e inquebrantable" de Tebún con el restablecimiento de las "relaciones argelino-malienses de vuelta a su curso histórico y natural".
El acercamiento llega en un momento de tensión en el norte de Mali por la ofensiva del JNIM (Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes), una organización yihadista próxima a Al Qaeda que amenaza con desestabilizar la región.
Argel ordenó el cierre de su espacio aéreo a Mali el 7 de abril de 2025 tras una larga crisis que culminó con el derribo de un dron militar maliense en la zona fronteriza de Tin Zaouatène y que, según militares argelinos, había penetrado dos kilómetros en su espacio en una "maniobra hostil".
Mali calificó el hecho de "agresión" y sostuvo que el dron había sido derribado dentro de su territorio, a unos diez kilómetros de la frontera argelina.
En septiembre del mismo año, Mali presentó una demanda ante la Corte Internacional de Justicia por la destrucción "premeditada" del dron, lo que provocó una crisis agravada entre Argelia y los miembros de la Confederación de Estados del Sahel (AES): Mali, Burkina Faso y Níger.