El Centro de Seguridad Marítima de Omán (MSC, en inglés) detalló en un comunicado que logró poner a salvo a 23 miembros de la tripulación del buque comercial GFS Galaxy, con bandera de Chipre, tras responder a una llamada de socorro emitida cuando la embarcación se encontraba a 4,4 millas náuticas de la costa omaní de Musandam.
"Los marineros rescatados recibieron atención médica, mientras continúan las operaciones de búsqueda y salvamento para localizar al tripulante que sigue desaparecido", señaló el organismo.
Por su parte, la Embajada de la India en Mascate confirmó que está coordinando con las autoridades locales el operativo en alta mar.
Según la Oficina de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO), la tripulación abandonó el barco tras ser alcanzado por las fuerzas de la Guardia Revolucionaria de Irán, cuerpo que justificó la agresión alegando que el buque navegaba por una "vía no autorizada".
Este ataque ha agravado la crisis regional después de que el Comando Central de EEUU (Centcom) atribuyera de inmediato la acción a Teherán e iniciara una tercera ronda de bombardeos contra objetivos en Irán, lo que provocó que la República Islámica lanzara represalias contra bases estadounidenses en Baréin, Kuwait, Jordania, Catar y Omán.
Pese a tener a once ciudadanos a bordo -diez ya rescatados-, el Gobierno de la India ha evitado señalar directamente a los responsables y ha condenado el ataque de forma genérica.
Nueva Delhi calificó de "profundamente preocupantes" los continuos incidentes contra la navegación comercial y exigió una desescalada militar inmediata y una salida negociada para evitar que el conflicto se extienda por el Golfo.