El miércoles pasado, en estricto cumplimiento del emplazamiento dado por la jueza de primera instancia, el empresario Christian Chena, bajo la representación de la abogada Alejandra Peralta de Merlo, presentó formalmente su acusación en el marco de la querella autónoma por los ataques digitales.
El escrito judicial apunta directamente contra la venezolana Yecika Magle Bracho Atacho por la presunta comisión del delito de calumnia, en calidad de autora material, solicitando la apertura inmediata de un juicio oral y público.
Impacto del informe judicial

La plena individualización de la acusada fue posible gracias a las diligencias de auxilio judicial previo.
Los informes técnicos oficiales remitidos por la operadora telefónica Núcleo SA confirmaron irrefutablemente que Bracho Atacho era la titular de la línea celular directamente asociada al perfil de Facebook y portal web de “Despierta Paraguay”.
Además, los registros confirmaron su domicilio en la calle O’Leary Nº 966 de Asunción.
En esa misma dirección operó legalmente la agencia publicitaria Azafrán SA, salpicada por La Red Desinformante y también el estudio jurídico de Margarita Heralesky.
La abogada fue, precisamente, quien representó a Gisele Mousques en un publicitado intento de censura judicial contra el propio Chena hace dos años.
Piden que declare

El escrito acusatorio detalla la gravedad del caso. Entre el 22 de noviembre de 2024 y el 9 de mayo de 2025, la acusada se escudó en el anonimato de la red para orquestar una campaña de desprestigio masiva.
Utilizando el pago de pauta publicitaria para asegurar su viralización, el perfil atacó a Chena tildándolo falsamente de “coimero y golpeador”.
La difamación también apuntó directamente a su representante legal, la doctora Peralta de Merlo, a quien calificaron de “abogada corrupta y vende fallos”, insinuando una relación extramatrimonial para destruir la reputación y la paz familiar de las víctimas.
La querella argumentó que esta conducta revela una clara intención de causar un profundo daño moral mediante imputaciones temerarias, alejadas de cualquier ejercicio legítimo de la libertad de expresión o debate de interés público.
Ante esta lesión verificable, la parte afectada exige una compensación económica tasada en G. 800.000.000, además de la publicación de la eventual sentencia condenatoria.
Este paso procesal se dio luego de que el Tribunal de Apelaciones en lo Penal, mediante el Auto Interlocutorio Nº 206 del 23 de junio de 2026, rechazara los incidentes de la defensa y confirmara que la identificación de la responsable estaba plenamente satisfecha.
Tras esto, la jueza intimó a la representación de Chena a completar la acusación en el plazo estipulado por el Código Procesal Penal.
Sin embargo, a pesar de haber presentado la acusación, la querella impulsó una acción de inconstitucionalidad que queda pendiente de resolución.
Este recurso ataca la decisión de la Alzada argumentando que obligar a la víctima a acusar prematuramente sin agotar el “auxilio judicial previo” viola el debido proceso y la igualdad procesal, ya que aún faltan respuestas clave de Meta, X Corp. y Registros Públicos, que son indispensables para desenmascarar a toda la estructura.
Para asegurar una condena en el juicio oral, la querella ofreció un extenso cúmulo probatorio, incluyendo la incorporación íntegra del archivo de la investigación de ABC Color sobre “La Red Desinformante”.
Coincidentes ataques contra medios críticos
En los últimos días una ola coordinada de sabotajes digitales golpeó de forma simultánea a diversos medios de comunicación y voces independientes. Estos episodios, señalan, exponen un patrón de represión y censura que busca silenciar denuncias contra la maquinaria de difamación vinculada al oficialismo.
El pasado 9 de julio de 2026, el portal Resumen de Noticias (RDN) sufrió un ciberataque masivo y coordinado con el fin de tumbar su sistema de gestión de contenidos y suspender sus operaciones.
A través de un comunicado en redes, el medio denunció el acto como un intento de censura.
Por su parte, Chena –propietario del medio– explicó a través de X que este ataque masivo se ejecutó apenas horas después de que publicaran noticias sobre la impunidad de la red Despierta PY y un artículo exigiendo investigar al embajador Darío Filártiga (esposo de Gisele Mousques) por crímenes de lesa humanidad.
Chena vinculó este sabotaje a la persecución sistemática que enfrenta: “No contentos con eso me difaman abiertamente pagando campañas publicitarias... ahora pagan ataques cibernéticos masivos contra un portal informativo nuestro, tras no poder volver a censurarnos”.
Esta ofensiva digital no fue un hecho aislado. El medio Bruno Masi Online también fue blanco de un ataque que logró dar de baja su cuenta principal de Instagram. Sus peritos informáticos dijeron que el bloqueo fue provocado por una inyección de más de 20.000 denuncias falsas simultáneas. La directora del medio, Luz Peña, atribuyó este “contraataque” a las posturas editoriales críticas y al seguimiento exhaustivo que venían realizando sobre los operadores de “La Red Desinformante”.
Por otra parte, Celso Núñez, jefe de prensa de Canal E, también señaló que su medio estaba sufriendo ataques. A través de un posteo en X, Núñez remarcó la “rara coincidencia” de que plataformas distintas como Bruno Masi, RDN, Canal E y hasta la cuenta de la senadora opositora Celeste Amarilla fueran atacadas casi al mismo tiempo.
Núñez también es director del portal Central Noticias, afectado por la usurpación de identidad de una página de La Red Desinformante.
