Según un comunicado del departamento reproducido por la agencia oficial de noticias siria SANA, los detenidos han sido identificados como Diaa Shaker al Qasem, Abdulah Younes al Jabouri y Mohamed Asad Mohamed, a quienes las autoridades atribuyen la autoría de las dos explosiones ocurridas en las inmediaciones del Ministerio de Turismo, que causaron un muerto y 36 heridos durante la visita oficial a la capital siria del mandatario galo.
El Ministerio de Interior indicó que los vínculos de los tres sospechosos con el EI y su participación en la preparación de nuevos atentados "destinados a desestabilizar la seguridad" fueron establecidos mediante el análisis de grabaciones de vigilancia y sus propias confesiones.
Las autoridades señalaron que las investigaciones continúan para identificar al resto de los integrantes de la red antes de remitir el caso a la justicia, y advirtieron de que actuarán "con firmeza" contra cualquier persona implicada en la planificación, el apoyo o la ejecución de actos terroristas.
El ministro de Interior, Anas Khattab, ya había anunciado el pasado jueves la detención de la célula responsable del atentado y adelantó que la identidad y las funciones de sus integrantes se harían públicas una vez concluidas las pesquisas.
Según SANA, las fuerzas de seguridad, en coordinación con la Dirección General de Inteligencia, arrestaron a los sospechosos durante redadas simultáneas en Damasco y sus alrededores, incluidas las localidades de Qatana, Sayyida Zeinab, Qudsaya e Ish al Warwar, situadas en la gobernación de Rif Damasco, al sur de la capital.
Durante la operación también se incautó un alijo de explosivos que, según las autoridades, estaba preparado para la ejecución de nuevos ataques.
La detención se enmarca en la campaña lanzada por las nuevas autoridades sirias contra las células del Estado Islámico tras la caída del expresidente Bachar al Asad en diciembre de 2024.
El ministerio informó el mes pasado de que había detenido a 235 presuntos miembros del grupo y frustrado siete operaciones planificadas durante un periodo de tres meses, en una ofensiva que permitió desmantelar células en las provincias de Hama, Alepo, Deir al Zur, Homs y Damasco.
El atentado con dos artefactos explosivos del 7 de julio se produjo en la capital siria una semana después de una explosión junto al Palacio de Justicia que dejó diez muertos.