La aldea afectada cerca de Istriá se encuentra a 35 kilómetros al noroeste de los límites de Moscú y varios edificios de viviendas resultaron dañados, según la agencia TASS.
Debido a otro impacto contra un bloque residencial en Solnechnogorsk, también en la región de Moscú, otras dos personas fueron heridas.
La pasada noche las fuerzas ucranianas atacaron la región de Moscú con más de 350 drones, de los que 50 fueron abatidos aproximándose a la ciudad, según comunicó el alcalde de la capital rusa, Serguéi Sobianin.
“A partir de las 20:30 (hora de Moscú), más de 350 drones enemigos se dirigían contra la región de Moscú. La mayoría fueron neutralizados por las fuerzas de defensa aérea en las proximidades. Cincuenta aparatos aéreos no tripulados fueron destruidos en su aproximación a la ciudad”, escribió en su canal de Telegram.
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Según su gobernador, Andréi Vorobiov, en la región de Moscú “las defensas antiaéreas y los sistemas de guerra electrónica neutralizaron 81 drones”.
Mientras tanto, canales de Telegram señalan que fue atacado un depósito de petróleo en la región de Stávropol, en el suroeste del país. El depósito se encuentra a poco más de un kilómetro de otro que ya fue atacado el 9 de julio.
El gobernador de la región, Vladímir Vladímirov, admitió que una zona industrial de la aldea de Viazniki fue atacada, pero no especificó las instalaciones dañadas.
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Este mismo lunes, una mujer murió y dos hombres resultaron heridos a causa de los ataques ucranianos contra la región fronteriza de Bélgorod.
También fueron dañados edificios residenciales en la región de Vladímir, a unos 170 kilómetros al este de Moscú.
Según el Ministerio de Defensa, durante la noche las defensas antiaéreas rechazaron 342 drones ucranianos en las regiones de Volgogrado, Vladímir, Bélgorod, Briansk, Kaluga, Kursk, Lípetsk, Oriol, Rostov, Riazán, Tula, la región de Moscú, Krasnodar y Adiguéya.
También señalan haber abatido drones en la península ucraniana de Crimea, anexionada en 2014, y sobrevolando el mar Negro y el mar de Azov.