Según el comandante de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados de Ucrania, Robert Brovdi, el movimiento de buques rusos a través del estrecho de Kerch, que une el mar de Azov y el Mar Negro, "se ha detenido" tras otra noche de ataques contra buques rusos en el mar.
Quince buques, entre ellos siete petroleros, cinco buques de carga seca, un ferri y dos remolcadores, fueron alcanzados por drones ucranianos. En total, 105 buques han sido atacados en los últimos ocho días, según Brovdi, quien ha publicado videos de los ataques en su canal de Telegram.
Según analistas ucranianos, si bien los ataques no hunden los barcos, a menudo causan daños suficientes como para dejarlos inoperables.
Los ataques tienen como objetivo la zona del puente de mando, donde se concentran los principales controles y equipos de navegación, señala Oleksandr Kovalenko, un experto afincado en Odesa.
"Estos ataques no hunden el barco, sino que lo inmovilizan, convirtiéndolo en un objeto muerto a la deriva que requiere evacuación y reparación", explicó en un análisis para el Grupo de Resistencia Informativa.
Kovalenko argumenta que los ataques, que comenzaron el 6 de julio, forman parte de la campaña más amplia de Ucrania para aislar a las fuerzas rusas que operan en Crimea y en las partes ocupadas de las regiones de Jersón y Zaporiyia, en el sur de Ucrania.
Esta operación complementa los exitosos ataques de Ucrania contra vehículos logísticos en carreteras clave de la zona y los ataques contra puentes que conducen a Crimea, lo que llevó a Rusia a aumentar los envíos de combustible y otros suministros por mar ante la escasez reportada.
Según Andri Klimenko, director del Instituto de Investigación del Mar Negro, los ataques en el mar de Azov representan "una nueva etapa" en la batalla por el control del mar entre Ucrania y Rusia.
Además de aislar a las tropas rusas, Ucrania busca debilitar la economía rusa interrumpiendo las exportaciones de petróleo, una fuente clave de ingresos en divisas para Rusia, señaló el analista en una entrevista con NV Radio.
Algunos de los petroleros atacados por Ucrania transportan petróleo y combustible a través de las aguas poco profundas del mar de Azov hasta el mar Negro, donde la carga se trasborda a buques cisterna más grandes para su exportación a Turquía y otros países.
Según los analistas, los ataques de Ucrania contra la denominada 'flota en la sombra' de petroleros rusos se deben a la limitada eficacia de las sanciones internacionales contra el petróleo ruso y sus derivados.
Los países del norte de Europa podrían acelerar el fin de la guerra bloqueando el paso de los barcos rusos por el mar Báltico, que representa la mitad de las exportaciones de petróleo ruso, declaró Klimenko a EFE.
Los buques cisterna que hacen cola para entrar o salir del mar de Azov a través del paso bajo el puente de Kerch representan un objetivo especialmente fácil para los drones ucranianos, mientras que Rusia no tiene una solución sencilla para protegerlos.
La Flota del Mar Negro normalmente protegería el tráfico marítimo ruso, señala Klimenko. Sin embargo, no puede hacerlo eficazmente porque debe evitar hacerse vulnerable a los drones ucranianos.
Tras la destrucción de aproximadamente un tercio de la flota, los barcos restantes tienen su base en Novorossisk, una zona que Ucrania ataca con regularidad.
El bloqueo del mar de Azov también puede afectar las exportaciones rusas de trigo y otros cereales, una cuarta parte de las cuales transita por esta ruta. En particular, podría interrumpir las exportaciones de cultivos "robados" en tierras ocupadas, que representan alrededor del 20 % de las tierras cultivables de Ucrania.
Rusia, por su parte, ha estado atacando puertos ucranianos para interrumpir su ruta comercial clave.
Un ataque rusos de este lunes causó la muerte de tres tripulantes de un barco con bandera de Togo. La exportadora ucraniana de aceite de girasol Kernel anunció la suspensión temporal de sus operaciones tras los daños causados por los ataques rusos en sus terminales del puerto de Odesa durante las dos noches anteriores.
Sin embargo, la creciente capacidad de Ucrania para atacar en lo profundo del territorio controlado por Rusia hace que la guerra sea cada vez más costosa para Moscú, según declaró a EFE Oleksi Melnik, del Centro Razumkov, con sede en Kiev.