El rey zulú pide una inmigración africana ordenada y niega que Sudáfrica sea xenófoba

Nairobi, 14 jul (EFE).- El rey Misuzulu kaZwelithini, líder de los zulúes, primer grupo étnico de Sudáfrica, pidió una inmigración ordenada en África y negó que su país sea xenófobo, tras los recientes ataques contra migrantes africanos irregulares en ciudades sudafricanas.

El monarca, que representa a más de diez millones de personas que viven principalmente en la provincia de KwaZulu-Natal (este), hizo esas declaraciones tras reunirse este lunes en Harare con el presidente de Zimbabue, Emmerson Mnangagwa, cuyo país se ha visto afectado por la repatriación de miles nacionales que huían de los ataques xenófobos en Sudáfrica, recogen este martes medios locales.

"Toda persona que entra legalmente en otro país, cumple con sus leyes, contribuye positivamente a la sociedad y respeta las instituciones de esa nación debe ser tratada siempre con dignidad", subrayó el monarca, que abordó con Mnangagwa la crisis de las recientes protestas antiinmigración en su país.

"Sin embargo, la entrada ilegal, el fraude documental, la trata de personas organizada y las violaciones deliberadas de la legislación migratoria son asuntos de justicia penal y administración pública, no cuestiones de raza o nacionalidad", puntualizó.

El rey Misuzulu destacó los lazos históricos entre las naciones del sur de África, enfatizando que la historia de su pueblo trasciende las fronteras de Sudáfrica.

"La identidad africana nunca se ha limitado a las fronteras coloniales, y nuestra ascendencia común debe inspirar respeto mutuo. Nunca debe usarse para justificar el incumplimiento de las leyes de inmigración de naciones soberanas. Ser familia no nos exime de respetar los hogares de los demás", argumentó el monarca.

El rey también consideró "inexacto presentar a los sudafricanos como un pueblo que odia a los africanos".

En su opinión, "durante generaciones, los sudafricanos han acogido con los brazos abiertos a estudiantes, emprendedores, profesionales, inversores, refugiados y visitantes de todo el continente".

El rey zulú estuvo acompañado de otro monarca tradicional sudafricano, Ndamase Ndamase, líder del reino de Amampondo en la provincia del Cabo Oriental (este).

"No decimos que los inmigrantes ilegales estén actuando correctamente al entrar ilegalmente en Sudáfrica, pero la xenofobia y la violencia no son algo que los líderes reales de Sudáfrica deseen", dijo el rey Ndamase.

Más de 53.000 extranjeros -malauíes, zimbabuenses y mozambiqueños en su mayoría- han sido procesados ​​para su deportación y repatriación de Sudáfrica, en un intento de combatir la migración irregular y en plena escalada de tensión por la ola de ataques xenófobos de los últimos meses, informó este domingo el Gobierno sudafricano.

La tensión en Sudáfrica ha aumentado durante los últimos meses por una ola de ataques xenófobos y protestas antiinmigración, que culminó el pasado 30 de junio, cuando miles de personas salieron a las calles en una fecha que los convocantes habían dado como límite para que los indocumentados abandonasen el país.

Los grupos antiinmigración culpan a los migrantes africanos de los problemas económicos del país, la deficiente prestación de servicios públicos y las altas tasas de delincuencia, y han llegado a impedir que accedan a atención médica y educación en instalaciones públicas.

El Gobierno sudafricano ha condenado estos ataques, pero ha reivindicado su derecho a frenar la inmigración irregular.

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