En esa semana, en la que se alcanzaron temperaturas récord de 41,7 grados, fallecieron unas 7.100 personas más que en las semanas previas, antes de la ola de calor.
En el segundo trimestre del año murieron en Alemania unas 243.600 personas. Las cifras de fallecidos en estos tres meses se situaron en torno a los valores medios de los cuatro años anteriores o notablemente por debajo de ellos, evolución que cambió con la llegada de la ola de calor.
Las muertes en abril fueron un 5 % inferiores a la media del periodo 2022-2025 y en mayo se situaron un 2 % por debajo.
Por el contrario, en junio, un mes marcado por el calor, las muertes aumentaron un 9 % respecto a la media de los años anteriores.
La semana pasada, el Instituto Robert Koch (RKI) de virología cifró en 4.310 las muertes atribuidas al calor entre el 22 y el 28 de junio.
De las personas fallecidas, 260 eran menores de 65 años; 470 tenían entre 65 y 74 años; 1.130, entre 75 y 84 años; y 2.450, eran mayores de 85 años.