"Vamos a depurar responsabilidades", afirmó Montenegro, quien reconoció que las incidencias han provocado inquietud entre alumnos y familias, rechazó las acusaciones de falta de empatía hacia los afectados y defendió que el Ejecutivo está actuando "con toda humildad" y "con mucha convicción" para resolver un proceso que calificó de complejo.
Las declaraciones del jefe del Gobierno se producen el último día del plazo ampliado por el Ministerio de Educación para concluir la clasificación de las pruebas, después de los retrasos provocados por los problemas registrados en el sistema de corrección digital.
Los exámenes, realizados principalmente por estudiantes de 11.º y 12.º curso —los dos últimos años de la enseñanza secundaria portuguesa—, permiten concluir asignaturas, mejorar la nota final y optar a una plaza en la enseñanza superior.
El proceso comprende alrededor de 300.000 pruebas y el Gobierno mantiene que la publicación de las calificaciones el próximo 17 de julio permitirá conservar sin cambios el calendario del Concurso Nacional de Acceso a la Enseñanza Superior, cuyas candidaturas comenzarán el día 20.
El Ministerio de Educación informó de que menos del 2 % de los exámenes seguían pendientes de clasificación debido a problemas de digitalización, incidencias en el envío de pruebas y entregas tardías por parte de algunos centros educativos.
Asimismo, anunció que facilitará a los estudiantes afectados el acceso a sus exámenes para que puedan verificar la integridad de la corrección y de la calificación.
El líder del partido ultraderechista Chega, André Ventura, criticó este miércoles en la red social X la gestión del Ejecutivo y acusó al Gobierno de buscar culpables en lugar de resolver una situación que, a su juicio, está perjudicando a los estudiantes.
La crisis comenzó en junio pasado, cuando el Instituto de Educación, Calidad y Evaluación (EduQA) reconoció dificultades en el sistema de clasificación digital. Profesores y sindicatos denunciaron retrasos en la distribución de las pruebas, problemas de acceso a la plataforma y periodos de mantenimiento que impedían continuar las correcciones.
Las incidencias obligaron al Ejecutivo a modificar el calendario de la primera fase de los exámenes y retrasar la publicación de las notas del 14 al 17 de julio, aunque mantuvo sin cambios el calendario de acceso a la universidad.
La gestión del caso ha derivado además en una controversia política. El Partido Socialista (PS), el ultraderechista Chega y otras formaciones de la oposición han reclamado explicaciones al ministro de Educación, Fernando Alexandre, y no descartan apoyar una comisión parlamentaria de investigación sobre la contratación y el funcionamiento de la plataforma de clasificación digital.
La crisis ha aumentado también la presión sobre el ministro de Educación, Fernando Alexandre, cuya dimisión ha sido reclamada por sectores de la oposición, mientras otros partidos exigen su comparecencia parlamentaria y no descartan impulsar una comisión de investigación.
Montenegro descartó, sin embargo, su salida y aseguró el lunes que mantiene «con certeza» la confianza en el ministro, al defender que los miembros del Gobierno están para resolver los problemas.