La decisión fue tomada por el juez Alexandre de Moraes, encargado del cumplimiento de la condena de 27 años de cárcel que recibió Bolsonaro por "liderar" una trama golpista contra el actual gobernante, Luiz Inácio Lula da Silva, tras perder las elecciones de 2022.
La defensa del líder ultraderechista brasileño había pedido permiso a De Moraes para que Milei visitara a Bolsonaro, actualmente en prisión domiciliaria en su casa de Brasilia, el próximo 25 de julio, según el fallo divulgado por el Supremo.
Ese día, Milei tiene previsto participar en la presentación oficial de la candidatura presidencial del senador Flávio Bolsonaro, hijo mayor de Jair Bolsonaro, que tendrá lugar en la ciudad de São Paulo.
"El 25 viajo a Brasil. Si es que lo ungen candidato a presidente a Flávio Bolsonaro, voy a estar en San Pablo y voy a hacer también un paso por Brasilia para saludar a Jair Bolsonaro", dijo Milei el pasado 10 de julio durante una entrevista con FM Radio Now 97.9.
Pero el magistrado brasileño ha rechazado esa última posibilidad y aludió a una decisión suya dictada el viernes a través de la cual endureció las condiciones para que Bolsonaro pueda permanecer recluido en casa por motivos de salud.
De Moraes determinó que el ex jefe de Estado (2022-2019) no podrá recibir visitas sociales durante 30 días, salvo las de sus médicos, fisioterapeutas y abogados.
Además, le prohibió también recibir visitas con fines políticos o electorales hasta el fin de las elecciones presidenciales, regionales y legislativas del próximo mes de octubre.
El magistrado endureció las condiciones penales del capitán retirado del Ejército después de que Flávio Bolsonaro leyera el sábado pasado en sus redes sociales una carta escrita por su padre.
En la misiva, escrita de su puño y letra, Jair Bolsonaro reafirmó su apoyo a la candidatura de su hijo y pidió "dejar de lado las diferencias", en medio de las tensiones en el seno de su familia por las elecciones.
No obstante, De Moraes consideró que la lectura de la carta violó una de las condiciones previamente impuestas a Jair Bolsonaro: la prohibición de utilizar las redes sociales directa o indirectamente, es decir, a través de terceros.
En este sentido, primero prohibió las visitas de Flávio a su padre por 90 días, es decir, hasta después de la primera vuelta de las elecciones, prevista para el 4 de octubre, y ya el viernes endureció el régimen de visitas a Jair Bolsonaro.
Flávio ha criticado fuertemente a De Moraes, a quien ha acusado de interferir políticamente en la contienda electoral, para la que el senador aparece en el segundo lugar en intención de voto, por detrás de Lula, según las últimas encuestas.