Empresas rusas se arriesgan a una ola de quiebras a partir de septiembre, según patronal

Moscú, 22 jul (EFE).- El sector empresarial ruso se arriesga a sufrir una ola de quiebras a partir de septiembre, admitió este miércoles el presidente de la Unión Rusa de Industriales y Empresarios, Alexandr Shojin, en un contexto de grave deterioro económico en el país.

"Mantener el tipo de interés de referencia en el nivel actual podría generar un riesgo de una ola de quiebras en otoño debido al efecto acumulativo de factores económicos negativos", apunta un comunicado emitido por la patronal en relación con la tasa de interés impuesta por el Banco Central (BC).

Según Shojin, que desde el año pasado presiona al BC para que rebaje la tasa, los actuales tipos de interés del 14,25 % lastran la inversión en el país y asfixian a las empresas.

"El actual repunte del gasto en inversión, según las estadísticas, se debe principalmente a trabajos de reparación no planificados por razones obvias, y no a la recuperación económica. Las empresas solicitan préstamos únicamente para paliar problemas, no para el desarrollo", señaló el representante de la unión empresarial.

Además, la actual política en relación con los tipos -que se fijaron en un 21 % en octubre de 2024 para combatir la enorme inflación en el país- incide negativamente en las importaciones paralelas rusas, aquellas que se hacen evadiendo las sanciones internacionales impuestas a raíz de la guerra de Ucrania.

"Actualmente se encuentran en una posición particularmente vulnerable, pues la elevada actividad inversora de años anteriores, incluso mediante préstamos costosos, ha agravado la desaceleración económica", añade Shojin.

Sin embargo, la patronal entiende las razones que podrían llevar al BC, cuya directiva se reúne este mismo viernes, a continuar con su actual política o incluso revertir la tendencia de rebajar lentamente los tipos.

De este modo, Shojin admite que la actual crisis de déficit de combustible, que "tuvo un severo impacto en los precios", tardará algún tiempo en devolver a la normalidad el mercado nacional.

Además, otro factor importante que desincentiva la bajada de tipos es que "el gasto del presupuesto federal y el déficit aumentarán en 2026", afirma.

Con todo, los datos que maneja la unión muestra una contracción de la demanda, "mientras que las empresas tienen importantes pagos por préstamos", explica.

El sector empresarial ruso avisó desde el año pasado acerca de la crisis presupuestaria y financiera en la que se está sumergiendo Rusia en 2026.

Mientras las distintas autoridades económicas tratan de arreglar la situación dentro del marco de competencia de cada uno, el Kremlin continúa priorizando el gasto militar y se mantiene, tras más de cuatro años de guerra, inflexible en sus demandas de capitulación de Ucrania.

Lo
más leído
del día