Esta ayuda es la segunda de las tres entregas previstas en la operación de asistencia macrofinanciera (AMF) en curso, dotada con 4.000 millones de euros, y servirá para que Egipto cubra parte de sus necesidades de financiación actuales y garantice la estabilidad macroeconómica.
Según un comunicado de la CE, Egipto "dio pasos concretos y creíbles hacia mecanismos democráticos efectivos, incluidos un sistema parlamentario multipartidista, el respeto del Estado de derecho y la garantía de los derechos humanos", en conjunción con el programa en curso del Fondo Monetario Internacional (FMI), "tal como exige el desembolso de los fondos de la AMF".
El país, añade el texto, "ha implementado reformas económicas para reforzar la estabilidad y la resiliencia macroeconómicas, incluidas mejoras en la gestión de las finanzas públicas y en el funcionamiento del mercado de divisas".
Asimismo, "ha avanzado en la mejora del entorno empresarial y la competitividad, en particular mediante el refuerzo de la gobernanza de las empresas públicas y el avance en la digitalización de los servicios públicos", y "se han logrado nuevos progresos en el apoyo a la transición verde, incluidos los ámbitos de la gestión del agua y la energía", concluye la CE.
El primer desembolso de la AMF, por valor de 1.000 millones de euros, se produjo el pasado mes de enero.
Según dijo Bruselas entonces, esta ayuda contribuirá a hacer frente a las presiones sobre la balanza de pagos de Egipto, entre ellas las derivadas de la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania, la situación en Oriente Medio y los ataques hutíes en el mar Rojo.