"Basándonos en los resultados de esta prueba, y aprovechando nuestro desarrollo tecnológico previo y nuestros conocimientos operativos, tenemos previsto realizar una prueba de minería a escala real en la misma zona de pruebas durante aproximadamente un mes, a partir de febrero de 2027", explicó la Agencia Japonesa de Ciencia y Tecnología Marina y Terrestre (JAMSTEC) en un comunicado.
La extracción se produjo a comienzos de este año en un yacimiento junto a la isla de Minamitori, un territorio deshabitado en el Pacífico a casi 2.000 kilómetros de Tokio.
La agencia ya había adelantado la extracción de tierras raras en un informe preliminar en febrero, y este viernes detalló que la mayoría de los elementos extraídos pertenecen al grupo de tierras raras medias y pesadas.
"Los elementos de tierras raras de peso medio y pesado pertenecen al grupo de las tierras raras con pesos atómicos relativamente elevados. Entre ellos se encuentran el itrio y el disprosio; son metales extremadamente escasos y valiosos, esenciales para productos de alta tecnología de vanguardia, como los imanes para los motores de tracción de vehículos eléctricos (VE)", explicó JAMSTEC.
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, valoró en la red social X que el itrio, que representa el 30 % de las tierras raras extraídas junto a Minamitori, es "extremadamente escaso a nivel mundial" y "una tierra rara importante" para Japón.
"En cuanto a materiales importantes como las tierras raras, nos esforzaremos, con la participación de todo el Gobierno y el sector privado, en iniciativas para fortalecer la resiliencia de las cadenas de suministro, de modo que no dependamos en exceso de países específicos", aseguró la mandataria.
China, que posee un 49 % de las tierras raras del planeta, controla también más del 70 % de la producción mundial (importando además material de minas de Birmania) y casi el 90 % de su procesamiento, lo que le permite utilizar restricciones a su exportación como baza negociadora en conflictos comerciales.
Las tierras raras son un conjunto de 17 elementos químicos que suelen encontrarse unidos en la naturaleza, con propiedades magnéticas, luminiscentes y electroquímicas y que están presentes en pantallas táctiles, paneles solares, vehículos eléctricos e incluso billetes de euro, a los que se añaden para evitar falsificaciones.
Los planes de Tokio de explorar el yacimiento de Minamitori llevaban ya tiempo sobre la mesa, pero adquirieron mayor urgencia a comienzos de enero, cuando Pekín comenzó a restringir el envío de minerales críticos al archipiélago en el marco de las tensiones bilaterales a cuenta de Taiwán.