Stiell, que participa este viernes en un diálogo interactivo informal titulado 'Acelerar la transición energética mundial: impulsar las energías renovables, la eficiencia energética y la cooperación internacional', ha subrayado que "la energía limpia significa crecimiento, empleo y mayor seguridad".
"Este año lo ha demostrado claramente", ha afirmado, con conflictos bélicos como los de Ucrania y Rusia, Israel, EEUU e Irán que "han causado un terrible coste humano y han asfixiado los mercados energéticos mundiales" lo que ha provocado un aumento de precios para miles de millones de personas.
Según sus datos, la factura de las importaciones energéticas sólo del sureste asiático alcanzará este año los 160.000 millones de dólares "y mientras sigamos quemando combustibles fósiles, nuestro planeta seguirá calentándose, lo que socavará la paz y la estabilidad, el hambre, los desplazamientos y la escasez".
Las energías renovables "son más baratas, más accesibles y se comercializan más rápidamente", ha defendido, y "pueden fortalecer los cimientos de la paz, impulsando el desarrollo sostenible, al tiempo que reducen las emisiones y potencian las economías".
Stiell también ha lamentado el "triple golpe a la seguridad alimentaria" causado por los conflictos armados, las recesiones económicas y las crisis relacionadas con el clima y ha llamado la atención respecto a las cosechas de este año, "amenazadas por los efectos de El Niño, agravados por el cambio climático, y por la escasez de fertilizantes".
Esto supone otro aumento de precios, en este caso de alimentos, también para miles de millones de personas: "los más vulnerables se enfrentan a una mayor escasez y a una hambruna extrema".
"Un mundo adicto al carbón, al petróleo y al gas es un mundo de incertidumbre económica, costes innecesarios y conflictos" ha resumido, antes de pedir "fomentar la resiliencia" para proteger a las personas, los medios de vida y las economías frente a la escalada de desastres climático, además de "acelerar la transición energética".
Esta transición, que describió como "irreversible", debe ser "más rápida, para cumplir con las exigencias de la ciencia", además de "equitativa, para que todas las naciones se beneficien" y justa, lo que significa "apoyar a los países y comunidades que históricamente han dependido de los ingresos procedentes de los combustibles fósiles".
A su juicio, las energías renovables, la electrificación y la eficiencia deben avanzar de forma conjunta en todos los países y sectores porque la cooperación internacional en materia climática es "clave para alcanzar estos objetivos".
Stiell aludió a las principales empresas de inteligencia artificial pidiéndolas que impulsen "al máximo" la eficiencia y que atiendan al llamamiento del secretario general de la ONU, António Guterres, de que todos los centros de datos se alimenten con energías renovables para 2030.
Respecto a la COP31, que se celebrará en noviembre de este año organizada por Turquía y Australia, ha recordado los objetivos de la Agenda de Acción, incluyendo una electrificación global del 35 % para 2035.
La electrificación es "la clave para una mayor prosperidad y estabilidad, incluso para los pequeños Estados insulares en desarrollo", ha insistido.
También ha pedido que las negociaciones de la próxima cumbre del clima avancen en cuestiones clave, como los indicadores de adaptación y el mecanismo de transición justa ya que "la financiación es esencial para que los países puedan aprovechar los enormes beneficios de la transición energética y reforzar su resiliencia".