Al grito de "¡Fuera!", "¡Ya no tenemos paciencia!" y "¡Libertad!", los manifestantes marcharon en las calles de Túnez para mostrar su rechazo a la situación del país y a la política de su presidente.
Otro motivo de las manifestaciones fue la situación que vive el país desde hace varias semanas, en plena ola de calor "sin precedentes", con temperaturas de hasta 47 grados en la capital y 49 en zonas del interior, con constantes cortes de agua y electricidad desde principios de julio. El lema "¡Ni agua ni luz, prisión y opresión!" fue repetido en varias ocasiones por los protestantes durante la marcha.
La fecha del 25 de julio, una de las más simbólicas de la historia política tunecina por ser el Día de la República, representa también un punto de inflexión en la presidencia de Said, ya que ese mismo día de 2021 abrió un proceso de transformación institucional que desembocó en una "deriva autoritaria".
Desde entonces, organizaciones internacionales denunciaron una intensificación de la "represión" a la disidencia y ataques a la libertad de expresión.
Reporteros Sin Fronteras (RSF) instó recientemente a la ONU a intervenir ante las autoridades tunecinas para poner fin a la "criminalización" y "los ataques sistemáticos" a la libertad de prensa y al derecho a la información en el país, con un "creciente número de procesamientos contra periodistas".