En una de las operaciones, realizada en el municipio San Lorenzo, que limita con el departamento colombiano de Nariño, los militares localizaron seis campamentos, inhabilitaron diez retroexcavadoras, tres motobombas y un generador eléctrico, y también decomisaron una escopeta de fabricación artesanal.
Mientras que en otro operativo en el municipio de Eloy Alfaro, vecino de San Lorenzo, los uniformados destruyeron tres campamentos más en los que había cinco retroexcavadoras, dos motobombas, un generador eléctrico y una máquina clasificadora.
"Estas acciones forman parte de las operaciones permanentes que ejecutan las Fuerzas Armadas para combatir la minería ilegal, afectar las capacidades operativas y logísticas de las estructuras vinculadas a esta actividad ilícita y fortalecer la seguridad en la provincia de Esmeraldas", señaló la institución militar en sus canales oficiales.
Durante el último año, Ecuador intensificó los operativos contra la minería ilegal, especialmente después de que once militares fueran asesinados en mayo de 2025 en una emboscada en la Amazonia, durante una operación contra grupos dedicados a esta actividad.
El Gobierno atribuyó el ataque a los Comandos de la Frontera, disidentes de la exguerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a los que también vincula con organizaciones locales como Los Lobos, la banda delincuencial más grande de Ecuador.
Grupos como estos también han ingresado a zonas protegidas de Ecuador en busca de oro, negocio al que se han abocado al aprovechar los altos precios que registra este metal a nivel internacional, con un proceso altamente contaminante que deforesta los bosques y contamina los lechos fluviales con metales pesados como el mercurio.