Estaba previsto que esta aeronave de transporte militar fuera incorporada hacia el día 29 de este mes, dado que su configuración para las tareas antiincendios precisaba de tareas técnicas y de un periodo de ensayos.
Adaptado por la compañía europea Airbus, el aparato de 42 metros de envergadura había comenzado a hacer sus primeros ensayos en Francia en abril, en Nimes.
El A400M puede ser equipado con un sistema de lanzamiento de unas 20 toneladas de retardante, lo que equivale a la capacidad de dos aviones Dash, y un volumen de agua tres veces mayor al del Canadair, de acuerdo a datos facilitados esta semana por la portavoz del Gobierno, Maud Bregeon.
La puesta en uso de este avión había causado polémica política en los últimos días, ya que el líder izquierdista Jean-Luc Mélenchon (La Francia Insumisa, LFI) reclamaba en redes sumarlo de manera inmediata, una petición a la que la propia Bregeon había contestado que "adaptar los A400M es un poco más largo y complejo que un juego de Lego".
El de Gironda (suroeste de Francia) es el fuego más problemático, con al menos 19.000 hectáreas quemadas desde su comienzo este pasado miércoles en la zona de la turística bahía de Arcachon, según los últimos datos oficiales proporcionados.
Ese incendio ha obligado a evacuar al menos a 110.000 personas en los últimos tres días y avanza hacia la ciudad de Burdeos, donde se han tenido que realizar evacuaciones en varias localidades en el cinturón metropolitano.
Algo más al sur, en el vecino departamento de Las Landas, también se combate otro importante foco que recorrió ya más de 3.000 hectáreas y obligó a evacuar al menos a 31.000 personas.
En Var (sureste), en la zona de Biscarrosse, un tercer gran incendio acumula 3.250 hectáreas calcinadas, mientras que otro en Tarn (sur) logró ser controlado tras quemar 600 hectáreas.
En total, la víspera había una treintena de fuegos activos en todo el país, en una situación que el Gobierno califica de inédita.