El condenado es, según detalló esta organización en un comunicado, Isa Chari, un obrero de 37 años y padre de dos hijos, acusado de pertenecer a la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán (PMOI/MEK, considerada terrorista por el régimen de Teherán).
La condena fue dictada por el juez Mohammad Mehdi Shahmirzadi en la Sala 23 del Tribunal Revolucionario de Teherán y Chari había sido detenido en diciembre de 2025.
De acuerdo al CNRI, alrededor de aquellas fechas la agencia de noticias Mehr, afiliada al Ministerio de Inteligencia del régimen, informó sin mencionar su nombre ni su afiliación organizativa exacta de que un individuo había sido arrestado por actividades contra la seguridad y que estaba relacionado con "movimientos expatriados".
"En los últimos siete meses no se ha publicado ninguna otra noticia sobre este preso político. Ni siquiera se han seguido los procedimientos judiciales y legales habituales del propio régimen, y su familia no tuvo noticias de él hasta su traslado a Ghezel Hesar", lamentó el CNRI, que pide actuar al Relator Especial de la ONU y a los organismos internacionales de derechos humanos para salvarlo.
En un comunicado separado, esta organización denunció también que se han transmitido sentencias verbales y amenazas de penas de muerte contra otros cinco prisioneros políticos en Ghezel Hesar, la mayor prisión estatal de Irán.
Irán es uno de los principales países del mundo en número de ejecuciones. En 2025 ahorcó a 1.500 personas, según datos de la ONU, lo que representa un aumento del 50 % respecto al año anterior.