El comandante de la Segunda División del Ejército, William Revuelta, informó que el fallecimiento de dos sargentos y dos trabajadores de la Empresa Minera Huanuni (EMH) "ocurrió debido a un accidente provocado por el desprendimiento del terreno durante el repliegue del personal".
La madrugada del domingo, "un grupo de entre 50 y 80 personas dedicadas al robo de mineral" intentó ingresar a la EMH, situada en Huanuni, a 56 kilómetros de la ciudad occidental de Oruro, indicó el jefe militar, citado en un comunicado de prensa del Ministerio de Defensa.
Ante esto, "se activaron los protocolos de seguridad" y tanto el personal militar como los trabajadores de la empresa lograron "impedir" el ingreso de los "jucus" o ladrones de mineral.
Revuelta explicó que, "tras la intervención", se ordenó el repliegue de la unidad de patrullaje, pero que durante ese recorrido un grupo que estaba cerca de una bocamina sufrió el desprendimiento inesperado de un sector del terreno, lo que causó la caída y el fallecimiento de las cuatro personas y también dejó herido a un subteniente.
El comandante militar mencionó que el accidente "no ocurrió al interior de una mina, ni durante las operaciones en galerías subterráneas", sino en una ruta de retorno para vehículos "una vez concluida la intervención".
El centro minero de Huanuni alberga uno de los principales yacimientos de estaño de Bolivia.
Los problemas por el robo de mineral son constantes en esa mina, lo que ha derivado en varios enfrentamientos entre militares y trabajadores de la EMH con los ladrones de mineral o "jucus".
El Ejército está a cargo desde 2008 de la seguridad externa en la mina Huanuni, mientras que la Policía se encarga de la vigilancia en el interior del yacimiento.
Revuelta mencionó que el robo de mineral en la EMH es "una actividad permanente" y que, debido al aumento del valor de los minerales, existe "una mayor organización de estos grupos", por lo que el Ejército realiza labores de vigilancia con drones y visores nocturnos.