Grupos armados y redes criminales se aprovechan de la falta de oportunidades de estos refugiados "para captar a niños y jóvenes rohinyás mediante ofertas engañosas de empleo, educación o matrimonio", indicaron los expertos este miércoles en un comunicado conjunto.
El acceso limitado a vías de migración seguras y regulares y las restricciones a la educación y el empleo aumentan los riesgos de caer en estas redes para los cerca de 1,2 millones de rohinyás procedentes de Birmania (Myanmar) que malviven en Cox's Bazar y otros campos de refugiados de Bangladés, añadieron.
Destacaron que mujeres y niñas son especialmente vulnerables (la cuarta parte de ellas son víctimas de violencia de género) y subrayaron que en ocasiones los refugiados son reclutados por grupos armados.
Algunas de las víctimas se embarcan en peligrosas travesías en el mar de Andamán y otras rutas regionales, en las que en 2025 fallecieron más de 900 refugiados rohinyás, recordó el comunicado.
Se calcula que más de 6.500 refugiados de esta comunidad musulmana, dos tercios de ellos mujeres y niños, emprendieron estos viajes el pasado año.
Estas cifras muestran que aproximadamente uno de cada siete murió en naufragios, la tasa de mortalidad más elevada entre todas las rutas marítimas utilizadas por migrantes y refugiados en el planeta.
Recientemente dos embarcaciones que trasportaban a más de 500 personas, principalmente pasajeros rohinyás y algunos de ellos procedentes del campo de refugiados bangladesí de Cox's Bazar, naufragaron frente a las costas birmanas, recordaron los expertos.
Firman el comunicado la relatora sobre trata de personas, Siobhán Mullaly; su homólogo sobre derechos de los migrantes, Gehad Madi, y el Grupo de Trabajo de la ONU sobre la Discriminación contra las Mujeres y las Niñas.