La decisión del juzgado se dirige al Registro de la Propiedad para que se ejecute definitivamente la sentencia sobre el pazo, situado en la población de Sada, región de Galicia (noroeste), donde el general pasaba estancias de verano con la familia.
De esta manera, el inmueble quedará inscrito a nombre del Estado español, y no de los herederos de Franco (sus nietos), y afecta al edificio principal y la agrupación de todas las fincas registrales que lo conforman con sus construcciones.
El Tribunal Supremo confirmó en su momento la sentencia de la Audiencia Provincial de La Coruña que ordenaba a los herederos del militar devolver el palacete, después de que el propio Estado presentara una demanda para que se reconociera como propiedad pública y no particular de la familia.
Franco murió en 1975, después de ganar la Guerra Civil española (1936-1939), que comenzó cuando él y otros generales se sublevaron contra el Gobierno de la II República.