El presidente lituano, Gitanas Nauseda, declaró, según la emisora pública LRT, que la situación en España no contribuye a la estabilidad interna de la UE, genera dudas sobre el espacio Schengen y crea incentivos para la creación de barreras y fronteras internas.
"Desde luego, no podemos permitirnos tener fronteras porosas en todos los sentidos de la palabra. Tanto en lo que respecta a nuestra seguridad nacional y a las relaciones con vecinos agresivos, como en lo que respecta a la migración", declaró Nauseda a los periodistas al margen de un acto conmemorativo en honor a los guardias fronterizos, policías y funcionarios de aduanas lituanos asesinados por la policía especial soviética hace 35 años.
El ministro del Interior de Letonia, Jānis Dombrava, conocido por su postura intransigente en materia de inmigración, dijo en X que "resulta chocante ver el fracaso del gobierno izquierdista español a la hora de frenar la afluencia masiva de inmigrantes a la Unión Europea".
"Esto ocurre después de que España aprobara un plan para conceder la ciudadanía española a medio millón de inmigrantes ilegales. Italia ha dejado claro que la permanencia de España en el espacio Schengen está en entredicho", agregó-.
Dombrava se refirió a las declaraciones de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, en las que amenazaba con suspender la libre circulación entre España e Italia en virtud del Acuerdo de Schengen, que eliminó los controles fronterizos entre 29 países europeos, incluidos Noruega y Suiza, que no son miembros de la UE.
El ministro de Asuntos Exteriores de Estonia, Margus Tsahkna, si bien no se pronunció directamente sobre los sucesos de Ceuta, señaló que «la migración ilegal ya no es solo un problema migratorio. Forma parte de la presión híbrida contra Europa. Con el apoyo de Rusia, Bielorrusia sigue instrumentalizando la migración ilegal».
Tanto Estonia como Lituania han señalado que los migrantes detenidos en sus países parecen haber llegado a través de Bielorrusia y luego haber eludido los controles fronterizos letones para transitar hacia Europa occidental a través de Lituania o hacia Escandinavia a través de Estonia. Tanto Lituania como Estonia han enviado guardias fronterizos a Letonia para ayudar a vigilar las fronteras de este país báltico con Bielorrusia y Rusia.
Las estimaciones sobre el número de personas que llegan en masa a Ceuta, algunas transportadas en autobuses hasta la frontera, oscilan entre unos pocos miles y más de 40 000.