En un comunicado, el ministerio detalló que las víctimas provenían de las provincias de Balkh, Parwan y Nangarhar y que sus cuerpos fueron repatriados a principios de esta semana.
El Gobierno de facto talibán expresó su pésame a las familias de las víctimas e instó a la comunidad internacional a "prestar mayor atención a la situación de los migrantes afganos y a protegerlos frente a los daños y la violencia".
Las autoridades italianas acusaron en junio a dos ciudadanos paquistaníes de haber asesinado a cuatro jornaleros, tres afganos y un paquistaní, prendiendo fuego al coche en el que viajaban en una gasolinera de la provincia calabresa de Cosenza.
Un superviviente, otro migrante afgano que logró escapar rompiendo una ventanilla del vehículo, declaró ante los medios que los autores prendieron fuego al coche porque los jornaleros les estaban exigiendo dinero por su trabajo.
A principios de junio, el Ministerio de Exteriores afgano pidió a las autoridades italianas una investigación "transparente e imparcial" sobre el suceso.
El suceso también provocó la condena de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien calificó el crimen de "horrible" y urgió a esclarecerlo, mientras que la Conferencia Episcopal Italiana ha denunciado que este suceso vuelve a poner el foco en las condiciones de "esclavitud" que sufren miles de jornaleros migrantes en los campos del centro y sur de Italia.