"No me voy a retirar de esta contienda, voy a ganar en noviembre", aseguró Miller en el video de casi veinte minutos en el que explicaba sus razones para seguir en la contienda electoral.
El congresista aseguró que "esta elección va más allá de ganar un escaño para el Partido Republicano en noviembre: se trata de mi familia, de nuestra hija, de preservar nuestros valores y de exigir responsabilidades a los medios y a otras personas que han actuado de manera increíblemente imprudente".
La exmujer del congresista, Emily Moreno, hija del también republicano Bernie Moreno, denunció a su exmarido por apuntarle con una pistola en la cabeza, por quemarle el pecho y el estómago al lanzarle agua caliente, fracturarle la clavícula y causarle contusiones en el hombro.
Además, y según los documentos judiciales, la hija de la pareja le llegó a decir a su madre: "Papá te va a matar".
Miller negó todas las acusaciones, "voy a utilizar mi plataforma para exponer los hechos de una manera muy sincera. Y permítanme comenzar con la acusación más dolorosa de todas: nunca he abusado de nuestra hija".
Las acusaciones de violencia doméstica están poniendo en riesgo el escaño de Ohio para el Partido Republicano que, antes de que estallara el escándalo, se daba por seguro.