La justicia rechaza el recurso contra la expulsión de la exdirectora de RT en Francia

París, 3 ago (EFE).- El Tribunal Administrativo de París rechazó este lunes el recurso de la periodista rusa Xenia Fedorova contra la orden de expulsión de Francia y la inmovilización de sus bienes decretados por el Gobierno, que la acusa de actuar como un altavoz de la propaganda del Kremlin y de ser una amenaza para los intereses fundamentales de la nación

El tribunal concluyó que la exdirectora de Russia Today (RT) Francia no había acreditado una situación de urgencia que justificara la suspensión de los decretos y tampoco había demostrado de forma concreta el perjuicio que le ocasionan.

Fedorova, de 45 años, había recurrido para intentar frenar su expulsión de Francia, la obligación que tenía durante 45 días de permanecer en París y de fichar cada día en comisaría, así como el secuestro de sus bienes durante seis meses.

La cronista rusa dirigió durante años la filial francesa de la cadena estatal rusa RT, prohibida en la Unión Europea poco después de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022 por su papel en las operaciones de influencia atribuidas al Kremlin.

Tras el cierre de RT Francia, Fedorova pasó a intervenir regularmente en los medios del grupo del empresario Vincent Bolloré, cuya linea editorial se alinea habitualmente con posturas de extrema derecha.

Desde comienzos de 2025, participaba como cronista política en la cadena de televisión CNews y en la radio Europe 1, ambas del grupo Bolloré.

El Gobierno francés reprocha a Fedorova difundir las posiciones del Kremlin en suelo francés y de reproducir "palabra por palabra" las narrativas de la propaganda rusa sobre la guerra de Ucrania y las relaciones entre Moscú y París.

"No es una vulneración de la libertad de expresión, esta persona no es más que el relevo de la propaganda rusa en territorio nacional", afirmó Nuñez la semana pasada, en defensa de una decisión que, según él, responde a una amenaza de injerencia extranjera.

Fedorova ha rechazado las acusaciones y sostiene que está siendo perseguida por sus opiniones. En su libro 'Bannie' (Proscrita), publicado recientemente en Francia, niega ser un "agente del Kremlin" y se queja de que las autoridades francesas intentan silenciarla.

La periodista todavía puede recurrir por otras vías judiciales contra las medidas adoptadas por el Gobierno, aunque la decisión de este lunes supone un primer respaldo a la estrategia de las autoridades francesas frente a una figura considerada por París como parte de la ofensiva de influencia rusa.

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