"Me ofrezco a ser una alternativa previsible para el PLRA, con el PLRA, nunca sin el PLRA", declaró Amarilla a periodistas tras criticar que el también senador, Eduardo Nakayama, anunciara su regreso a la formación, que dejó en diciembre de 2023, para buscar la tarjeta del partido de cara a las presidenciales.
Asimismo, Amarilla aseguró que las bases y dirigentes del liberalismo tienen "miedo" de que Nakayama "deje de nuevo el partido de lado" si llegara a ganar las elecciones internas.
"No su capacidad, nos da miedo su permanencia con el partido, él podría ser presidente y no gobernar con el PLRA, tenemos miedo (...), pero conmigo nadie va a tener esas dudas", apuntó.
"¿Por qué no soy yo?", agregó la senadora al apuntar que los opositores presidenciables Kattya González y Miguel Prieto no pertenecen al PLRA y también buscarían el apoyo de este partido.
Amarilla, de 62 años y en la segunda línea de la política en su país, ganó notoriedad global a inicios de julio pasado, cuando dirigió injurias raciales a Mbappé después del partido de octavos de final de la Copa del Mundo que Francia ganó por 1-0 a Paraguay, precisamente con un gol de penalti del futbolista del Real Madrid.
Entonces, la senadora afirmó que Mbappé "en lugar de la leche de su madre, chupó cocos y lo más culto que ha oído en su vida son los chimpancés", declaraciones que la ONU, la Federación Francesa de Fútbol y el presidente galo, Emmanuel Macron, consideraron racistas.
Los insultos de Amarilla también fueron reprobados por el Gobierno y la Cámara Alta del Congreso paraguayo que, a través de una resolución, se desmarcó de las afirmaciones de la congresista al tiempo que manifestó su "absoluto rechazo" a toda forma de racismo y discriminación.
Este lunes Amarilla desestimó que su polémica con Mbappé pueda generar algún impulso a su aspiración presidencial.
"Mbappé no pudo ni ganar el Mundial ¿Va poner presidente en Paraguay?", respondió a la pregunta de un periodista local.