"Es algo que no se puede olvidar no importa el tiempo que pase", afirmó Lucero, cuyo hermano Marcelo Lucero fue atacado por un grupo de jóvenes cuando caminaba con un amigo por una estación de tren en Long Island. Los acusados salían los fines de semana a "cazar" inmigrantes y uno de ellos, Jeffrey Conroy, de 19 años, le apuñaló.
Lucero está complacido de que, tras muchos intentos de la organización de derechos civiles LatinoJustice, finalmente la Comisión haya puesto fecha a la audiencia, donde se escuchará lo ocurrido a su hermano como ejemplo de una muerte resultado de las campañas contra los inmigrantes a las que "no se ha puesto freno".
La Comisión, con sede en Washington, examinará si Estados Unidos incumplió sus obligaciones en materia de derechos humanos al crear y permitir condiciones que favorecieron la discriminación y la violencia contra los latinos.
"Es algo muy importante lo que está pasando, pero lo principal es que tenemos una oportunidad mi familia y yo de expresar nuestro desacuerdo con lo que pasó con mi hermano", dice Lucero, que atribuye la muerte de su hermano a una campaña racista que ha perdurado durante años y en la que se acusa a los inmigrantes de "invadir" el país y de "quitar trabajos", creando un clima hostil.
Según Lucero, será un momento "para enviar un mensaje, no sólo en Estados Unidos, sino al mundo, acerca de las violaciones a los derechos humanos de nuestra gente".
"Han pasado 18 años (de la muerte de mi hermano) y finalmente ellos han aceptado escuchar. Quiero que la Comisión entienda lo que está sufriendo nuestra comunidad al ser acusada de algo que no tiene base, nunca la ha tenido", afirmó.
Argumentó que los inmigrantes hispanos "no vienen aquí a robar trabajos", un tema que dijo es usado por políticos para hacer campaña.
"Hay que ser claro, esto siempre ha sido así, es algo que no termina y no sé cuándo terminará", sostuvo el ecuatoriano, dedicado a educar en escuelas y comunidades para prevenir la discriminación y otras acciones violentas y sus efectos.
Según Lucero, al crearse un ambiente hostil han ocurrido agresiones y asesinatos como el de su hermano, "pero los que realmente crearon ese ambiente inhospitalario para nuestra gente fueron los políticos", algo que expondrán ante la Comisión.
Lucero acompañará a la abogada principal de LatinoJustice, Rafaela Uribe; a la presidenta de la organización, Lourdes Rosado; y a Kerry Kennedy, presidenta del Robert & Ethel Kennedy Human Rights Center, junto con las abogadas Delia Addo-Yobo y Sarah Decker.
Joselo Lucero denuncia que cada inmigrante que muere "es otro Marcelo" y que la comunidad latina está "siendo detenida y cuestionada por el color de la piel".
"Estados Unidos ha sido un campeón internacional por los derechos humanos, ¿qué pasaría si utilizara las mismas medidas para este país?", se pregunta.
Los crímenes de odio contra los latinos han aumentado un 238 % en la última década, de acuerdo con LatinoJustice, y, según datos del FBI analizados por la California Association of Human Relations Organization, los incidentes de delitos de odio contra latinos aumentaron un 18 % entre 2024 y 2025, el mayor número de este tipo de incidentes desde que el registro federal comenzó en 1991, tras aprobarse en 1990 la Ley de Estadísticas de Delitos de Odio.