La directora general adjunta de Sanidad de Francia, Sarah Sauneron, explicó este jueves en una rueda de prensa en línea que el turista estuvo en la segunda quincena de julio en Nueva Aquitania, Normandía e Ile de France, y que se están trazando los desplazamientos que hizo allí para determinar quiénes serán considerados contactos de riesgo.
Serán, a partir de los estándares de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los que han convivido con él bajo el mismo techo, los que estuvieron en contacto estrecho (a menos de dos metros) durante al menos 15 minutos y el personal médico que pudo atenderlo sin protección particular.
Todos ellos tendrán que aislarse en su domicilio y para comprobar que lo hacen y que su estado de salud va bien serán contactados regularmente por las respectivas Agencias Regionales de Sanidad (ARS), precisó Sauneron.
El resto de las personas que se consideren contactos, pero no de alto riesgo, no tendrán restricciones de salida, pero sí que se les pedirá que apliquen una "autovigilancia".
"Estamos en una situación diferente a la del crucero" MV Hondius de la pasada primavera, porque a partir de esa experiencia se sabe que no hubo casos de contagios secundarios, señaló la responsable sanitaria francesa en un mensaje tranquilizador.
También hizo hincapié en que este "caso de hantavirus importado de Argentina" ya no tiene síntomas de la enfermedad y cuando los tuvo no eran graves.
Fue el Centro Nacional de Referencia (CNR) de Francia, en este caso el Instituto Pasteur, el que confirmó este jueves el positivo por hantavirus en un test que se le hizo porque había acudido al médico con un cuadro que tenía algunas similitudes con una gripe.
Las autoridades francesas indicaron que como hay una fuerte sensibilización entre los médicos después del episodio del crucero, se decidió hacerle el test del hantavirus, del que se conoció el resultado cuando ya no estaba en Francia, sino en España, donde se ha aislado con su familia en su alojamiento, no en un hospital.
El profesor de infecciología del hospital Bichat de París, Nathan Peiffer-Madja, subrayó que no sólo es un paciente ahora asintomático y que va bien de salud, sino que la carga viral que se ha detectado en el test es "extremadamente débil", y ése es uno de los factores importantes que determinan el riesgo de transmisión.
Peiffer-Madja precisó que el contagio se produce a partir de los casos más severos y más graves, como las personas que acaban muriendo de la enfermedad, de forma que con un paciente como éste, aislado en Galicia, "incluso las personas de contacto más próximo tienen un riesgo de contagio relativamente bajo".
El especialista recordó que la cepa Andes de hantavirus, que es la identificada en esta ocasión, es la única que se puede transmitir entre personas, pero esa transmisión es "muy limitada".
A ese respecto, se refirió al estudio más amplio y exhaustivo sobre esa cuestión y dijo que de las 476 personas que vivían en el mismo domicilio, únicamente 16 acabaron desarrollando la enfermedad.
El hantavirus, que provoca síntomas similares a los de la gripe, es una enfermedad viral que se transmite principalmente por contacto con orina, heces o saliva de roedores infectados, que puede llegar por aire viciado.
La variante Andes es un subtipo predominante en Chile y Argentina, especialmente en la Patagonia, y puede contagiarse entre personas, aunque es una transmisión poco frecuente y requiere un contacto estrecho y prolongado.
La detección de este caso en Europa tiene lugar un mes después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) diera por finalizado el brote en el crucero MV Hondius, también de la variedad Andes, que obligó a una compleja operación de evacuación de los ocupantes del buque en la isla española de Tenerife (océano Atlántico), tras registrarse tres muertes.