El ministro de Gobierno (Interior), Marco Antonio Oviedo, afirmó que "esta línea de narcoterrorismo estaba operada por gente cercana al narcotraficante que fue detenido por la Policía y expulsada a los Estados Unidos, Sebastián Marset".
Oviedo se refirió al asesinato de cuatro personas por parte de un grupo de sicarios que el pasado miércoles ingresó a una hacienda en la población de San Matías, fronteriza con Brasil.
Un día después un grupo de personas armadas emboscó a agentes de inteligencia que se dirigían a San Matías a investigar el suceso en la hacienda. Uno de los policías fue acribillado y los atacantes se llevaron su cuerpo para después abandonarlo en una pista clandestina.
El ministro dijo que en esa pista clandestina “se encuentran muchas de las evidencias" y que "era utilizada por esta línea narcodelincuencial de Sebastián Marset para hacer despachos de droga al Brasil".
Siete personas fueron detenidas, cinco brasileños y dos bolivianos, vinculados al asesinato del agente de inteligencia, según informó el comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, David Gómez.
Además, Gómez informó que en la pista clandestina se encontró dos camionetas que supuestamente fueron utilizadas durante la emboscada contra los policías.
El Gobierno de Paz aseguró el lunes que los sucesos en San Matías están vinculados con las organizaciones criminales brasileñas Primer Comando de la Capital (PCC) y Comando Vermelho (CV), que sostienen una disputa por las rutas del narcotráfico en la frontera de Bolivia con Brasil, lo que generó una ola de violencia en esa zona.
Los hechos en San Matías se suman al reciente asesinato de un ciudadano extranjero en pleno centro de la ciudad de Santa Cruz, ocurrido este miércoles, a quien dos presuntos sicarios le dispararon varias veces, según medios locales.
Más temprano dos reclusos brasileños escaparon de la cárcel de Palmasola, la más poblada y considerada la más conflictiva del país, situada en Santa Cruz, aprovechando un corte de luz en uno de los pabellones.
El fin de semana un ciudadano brasileño también fue asesinado a tiros en el municipio de San Ignacio de Velasco, en Santa Cruz, y la Policía presume que fue un ajuste de cuentas.
El Ministerio de Gobierno anunció que la Policía Federal de Brasil abrirá próximamente una oficina permanente en Bolivia para reforzar la lucha contra las organizaciones criminales y facilitar el intercambio de información.
Mientras que la Gobernación de Santa Cruz sugirió al Gobierno de Paz una "intervención militar conjunta" ante una "ola de violencia extrema".