"Nuestro movimiento fue exitoso porque la gente se situó por encima de sus propias ideologías y líneas partidistas para unirse contra las cosas que están debilitando nuestra democracia. Lo que la India necesita hoy es un movimiento público", afirmó su dirigente, Abhijeet Dipke, tras una reunión del grupo.
La agrupación, que logró la renuncia de Pradhan el 26 de julio tras semanas de protestas contra las filtraciones e irregularidades en exámenes nacionales, insiste en que su prioridad actual es exigir cuentas al poder sin entrar por ahora en la política partidista.
"Por ahora, CJP funcionará como un grupo de presión, porque lo que la India necesita en este momento es un grupo de presión", indicó Dipke.
Las 'Cucarachas' anunciaron, además, que en septiembre iniciarán una campaña nacional llamada Kya Bolti Public (¿Qué opina el público?), con voluntarios desplegados en pueblos y ciudades para recoger las inquietudes de estudiantes y trabajadores jóvenes.
"Si este movimiento no hubiera ocurrido, ¿cuándo fue la última vez que esta gente realmente habló con la generación Z? Solían menospreciarlos diciendo: '¿Qué hace esta gente? No son serios. Solo bailan en Instagram'", dijo Dipke.
El portavoz del movimiento, Saurav Das, dijo que el grupo negocia con representantes del Gobierno y trabaja con un equipo legal para exigir la retirada de las denuncias y causas penales presentadas por la Policía contra jóvenes que participaron en las protestas.
Lo que empezó en mayo como una sátira política en redes sociales se convirtió en apenas dos meses en una de las movilizaciones juveniles más visibles del tercer mandato del primer ministro indio, Narendra Modi, al canalizar la indignación por el desempleo, la presión educativa y las irregularidades en exámenes vistos por millones de jóvenes como una vía de movilidad social.