El tribunal apuntó -en un comunicado- "la existencia de infracciones disciplinares", razón por la cual se le impuso el máximo castigo posible a Buzzi, quien niega las acusaciones y podrá presentar un recurso ante la Corte Suprema.
Durante la sesión de hoy, se escuchó a las defensas del acusado y de las denunciantes, seguidas por las manifestaciones de la Fiscalía y del juez relator del caso, quienes se pronunciaron a favor de la pérdida de la investidura.
El magistrado, integrante del STJ desde 2011, ya había sido suspendido de forma provisional de sus funciones en febrero pasado y estaba a la espera de una decisión definitiva, después de que emergieran las denuncias.
Buzzi, de 68 años, es sospechoso de acosar a una joven de 18 en enero, durante sus vacaciones de verano en Balneario Camboriú, una popular ciudad de playa en el sur de Brasil, según reportaron en su momento medios brasileños.
La joven, hija de un matrimonio amigo del magistrado que pasaba unos días en la casa de este, fue a bañarse al mar cuando él presuntamente intento tocarla varias veces.
Poco después de conocerse este caso, el Consejo Nacional de Justicia, el organismo encargado de velar por el buen comportamiento de los jueces, afirmó haber recibido otra denuncia por acoso y dijo que abriría una investigación.
La segunda denunciante es una antigua trabajadora del equipo de Buzzi en el tribunal, de acuerdo con la prensa local.