El índice de precios al consumo (IPC) publicado por el organismo estuvo en línea con las expectativas del mercado y en su resultado "destacaron las alzas en las divisiones de alimentos y bebidas no alcohólicas, así como la de vivienda y servicios básicos, y la disminución en la división de transporte".
"Diez de las trece divisiones que conforman la canasta del IPC aportaron incidencias positivas en la variación mensual del índice, dos presentaron incidencias negativas y una registró nula incidencia", detalló el INE.
En particular, la división de alimentos y bebidas no alcohólicas anotó un aumento mensual en nueve de sus quince clases, siendo la más importantes hortalizas, legumbres y tubérculos, con un 2,6 %; y las bebidas gaseosas, que aumentaron un 3,6 %.
La división de vivienda y servicios básicos consignó alzas mensuales en seis de sus diez clases, destacando el alza de 2,4 % en el suministro de electricidad y de 0,5 % en el arriendo.
Un descenso en cinco de sus once clases consignó la división de transporte, con una caída de 9,2 % en el combustible para vehículos personales y de 9,4 % en el transporte aéreo de pasajeros.
La administración de José Antonio Kast decretó en marzo, al poco de llegar al poder, una histórica alza en el precio de los combustibles y anunció un plan de recortes, que tiene como objetivo reducir en 6.000 millones de dólares el gasto fiscal en 18 meses.
El líder ultraderechista tramita una reforma económica y tributaria que incluye rebajas de impuestos a las empresas y con la que busca elevar el crecimiento, proyecto que está a pocos pasos de convertirse en ley.
El Banco Central de Chile redujo a mediados de junio su previsión de crecimiento para este 2026 pasando de la horquilla 1,5 %-2,5 % proyectada en marzo a 1 %–1,75 %, proyección que se explica por la contracción económica del 0,5 % registrada en el primer trimestre.
La economía de Chile creció un 2,5 % en 2025 y cerró con un 3,5 % de inflación, su nivel más bajo en cinco años.