En el final de una jornada que contó con diferentes actividades, el exmandatario subió al escenario para cerrar el encuentro y fue ovacionado por los militantes de su fuerza política, que lo recibieron al grito de "presidente, presidente", luego repetido en diferentes momentos.
"No es la primera vez que lo digo, pero no por reiterativo para mí deja de tener importancia. No debe haber un lugar, una reunión, un grupo de gente que me haga sentir tan oriental y tan uruguayo como un acto del Partido Nacional", subrayó Lacalle Pou en el comienzo.
Luego habló sobre su gobierno y apuntó que está tranquilo y satisfecho, pero que no está conforme: "Tuvimos aciertos y como toda obra humana tuve errores. Pero siempre el fin último fue el bienestar de todos y cada uno de nuestros compatriotas", apuntó.
Asimismo, dijo que ser presidente de la República "es el honor más grande" que puede tener un servidor público y que en este momento es un militante más y de esa forma se encuentra donde le gusta estar.
Por otra parte, subrayó que el Partido Nacional hoy se encuentra gobernando y en ese sentido destacó la tarea tanto de los intendentes y los alcaldes como de los legisladores, a quienes -remarcó- no se les exige menos por estar en la oposición y no en el oficialismo.
Al hablar de la política, Lacalle Pou reiteró una frase que utilizó en diversas oportunidades: "Hay que ser firme con las ideas y suave con las personas".
Apuntó que quien no puede sostener sus ideas es quien recurre a los agravios y destacó también que no se puede unir desde un gobierno si se llega a él hiriendo durante una campaña electoral.