Los hechos ocurrieron durante la noche del 16 de octubre de 2025 frente a la vivienda que Ranucci, conocido por presentar el programa de investigación 'Report', tiene en Pomezia, localidad situada cerca de Roma, cuando un artefacto explosivo fue detonado cerca de su coche aparcado frente a la vivienda y, aunque no causó heridos, Ranucci lo denunció como un acto de intimidación.
Tras meses de investigación y la detención de los autores materiales, ahora Lavitola está acusado de ser el presunto autor intelectual del ataque, según la investigación de la Fiscalía de Roma, que sostiene además que en el atentado se emplearon métodos de tipo mafioso.
Junto a Lavitola, en prisión preventiva tras su arresto por los carabineros (policía militarizada italiana), la Fiscalía ha solicitado la detención del ciudadano camerunés Clesio Gómez Tavares.
Este último, localizado en África, es considerado por los investigadores el intermediario con los ejecutores materiales del ataque, según informaron los medios locales.
A finales de junio, las fuerzas de seguridad arrestaron en las provincias de Nápoles y Avellino (sur) a cuatro personas como presuntas autoras materiales del atentado.
Tres de ellas ingresaron en prisión preventiva y la cuarta quedó bajo arresto domiciliario, acusadas de tenencia ilícita de explosivos y amenazas con el agravante de actuación en grupo y mediante métodos de tipo mafioso.
Lavitola, por su parte, tiene una larga trayectoria judicial y estuvo encarcelado en Nápoles entre 2012 y 2016.
En julio de 2014 fue condenado a 16 meses de prisión por intentar extorsionar al ex primer ministro Silvio Berlusconi, a quien amenazó con divulgar informaciones sobre sus polémicas fiestas con mujeres.
Dos años antes, en noviembre de 2012, había pactado una pena de tres años y ocho meses de cárcel por la quiebra fraudulenta de L'Avanti, el periódico que dirigía.
Lavitola también fue procesado junto a Berlusconi por el supuesto soborno de varios senadores para provocar la caída del Gobierno de Romano Prodi en 2008.
El empresario fue condenado asimismo en primera instancia a otros tres años de cárcel por intentar extorsionar a la constructora italiana Impregilo para que financiara una obra en Panamá.
Lavitola residió durante años en Panamá, donde mantuvo estrechos vínculos con el entorno del Gobierno del expresidente Ricardo Martinelli (2009-2014), y sus negocios en el país centroamericano también estuvieron en el origen de varias de sus causas judiciales.