Lo que comenzó como una expedición educativa terminó transformándose en una dramática historia de supervivencia en el noreste argentino. Oscar Antonio González Caballero, de 57 años, fue localizado con vida el pasado domingo tras permanecer desaparecido durante cinco días en una espesa zona selvática de la provincia de Misiones, cerca de la frontera con Paraguay.
Lea más: Localizan con vida a paraguayo desaparecido en la selva de Misiones
González Caballero se adentró en el monte el pasado lunes para concretar una misión personal vinculada a su labor académica: recuperar la sonda de un globo meteorológico.
“Entró a buscar un globosonda que cayó en el límite entre Argentina y Paraguay; se trata de un proyecto que él venía realizando para incentivar la investigación entre sus alumnos”, relató su hijo, Marcos González.
Lea más: Un paraguayo desaparece en Argentina mientras buscaba recuperar un globo sonda
Debido a su vasta experiencia de dos décadas de trabajo en zonas boscosas, el docente había previsto un trayecto breve, por lo que ingresó al terreno con una botella de dos litros de agua y un paquete de galletitas. Sin embargo, la complejidad del terreno le jugó una mala pasada.
“Él hace 20 años que realiza trabajos en los bosques y se confió. Cuando uno lo ve en el mapa parece fácil, pero in situ es totalmente diferente. Es un monte virgen al que casi nadie ingresa”, explicó Marcos.
Lea más: Desaparición de paraguayo en Argentina: vuelven a ingresar al monte en busca de pistas
Encuentro con un “gato grande” y noches en las alturas
Poco después de iniciar la caminata, la travesía dio un giro crítico cuando González Caballero se topó con la fauna salvaje de la zona.
“Cuando ingresó estaba siguiendo una ruta, pero en el camino aparentemente se encontró con un tigre (según los pobladores, esa es una zona de tigres). Tuvo que correr por su vida, subió a un árbol y esperó a que el animal se fuera. Así fue que se cortó las manos y la cara”, detalló su hijo.
A partir de ese momento, desorientado y fuera de su ruta planificada, el profesor debió aplicar técnicas de supervivencia extrema para no sucumbir ante el agotamiento y la fauna local.
“Por las noches, me contó que subía a las copas de los árboles para poder dormir y estar lejos del suelo. Había un arroyo cerca, con eso se hidrató y fue regulando las galletitas que tenía”, relató Marcos.

El retorno y la asistencia médica
Tras permanecer extraviado desde el martes, el hombre logró salir por sus propios medios a una vía principal durante la medianoche del sábado.
“Salió del bosque a la ruta ayer a la medianoche. Llegar a la primera ciudad por los caminos de tierra nos tomó dos horas para alcanzar un hospital”, indicó Marcos.
A pesar de las condiciones climáticas y geográficas a las que estuvo expuesto, los reportes médicos iniciales descartaron lesiones de gravedad.
“Nada grave, por suerte, más allá de cortes en los pies y las manos. En Eldorado se le hicieron los primeros chequeos médicos; estaba deshidratado”, precisó su familiar.
El rescate movilizó a efectivos policiales y baqueanos de la zona, una colaboración que fue destacada por los allegados del docente tras el feliz desenlace.
“Estoy agradecido con cada persona que nos ayudó. Me quito el sombrero ante los pobladores y la Policía argentina que nos acompañó en la búsqueda”, concluyó Marcos.
