El Ejecutivo de la primera ministra, Sanae Takaichi,está tratando de cambiar las reglas que impiden a Japón poseer, producir o permitir la introducción de estas armas en su territorio "sin mantener los debates necesarios", según el texto de la declaración de Nihon Hidankyo, recogido por el medio económico japonés Nikkei.
En su declaración, la organización pidió además al Ejecutivo japonés firmar y ratificar el Tratado para la Prohibición de las Armas Nucleares (TPNW, en inglés), y dijo que es responsabilidad de todos "construir una sociedad libre de armas nucleares y de guerras".
Los principios no nucleares de Japón fueron adoptados como resolución por el Parlamento japonés en 1971 pero nunca incorporados a la ley japonesa, y Takaichi ha rechazado hasta ahora aclarar si su Gobierno los seguirá respetando.
El Ejecutivo japonés prepara una revisión de sus documentos clave de seguridad nacional para este año que ha generado interrogantes sobre si los principios nucleares permanecerán intactos, especialmente después de que el ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, planteara recientemente un debate nuclear "sin tabúes".
Takaichi, en sus discursos con motivo del 81 aniversario de los bombardeos atómicos en Hiroshima y Nagasaki, dijo que el Gobierno "defiende" los tres principios, pero también aseguró que su Ejecutivo propondrá medidas "realistas y prácticas" para lograr un mundo libre de armas nucleares, sin comprometerse a mantener intacta la postura antinuclear del archipiélago.