La norma que proponen los senadores Adam Schiff y Amy Klobuchar aumentaría los fondos estatales rotatorios para agua potable y agua limpia en 300 millones de dólares anuales para mejoras en la ciberseguridad.
Además, permitiría a la Agencia de Protección Ambiental (EPA) realizar evaluaciones de ciberseguridad y exigir medidas correctivas cuando sea necesario.
"Los recientes ciberataques contra Minnesota han puesto de manifiesto la urgente necesidad de mejorar la seguridad de nuestros sistemas de agua y de la infraestructura crítica", declaró Klobuchar.
"Todos los estadounidenses dependemos de agua potable segura y confiable, pero los recientes acontecimientos han puesto de manifiesto la vulnerabilidad de nuestros sistemas de agua ante los ciberataques de adversarios extranjeros y entidades criminales. Estas amenazas no son hipotéticas: están ocurriendo ahora mismo", declaró Schiff.
El ciberataque coordinado en Minesota tuvo como objetivo más de 30 sistemas municipales de agua y tecnologías operativas de aguas residuales.
Se barajaron distintas teorías sobre la autoría del sabotaje, incluida la hipótesis iraní.
Sin embargo, ni el FBI ni las autoridades estatales han atribuido el ataque a ningún país o grupo criminal, por lo que el asunto sigue bajo investigación.