"Los ingresos por petróleo y gas ascendieron a 4.595 billones de rublos, una cifra inferior a la del mismo periodo del año anterior, un descenso interanual del 16,8%, debido principalmente a la bajada de los precios del petróleo en periodos anteriores", explica la nota publicada en la web del ministerio.
Durante el mismo periodo, los ingresos no petroleros ni gasísticos del presupuesto ruso aumentaron un 18,3% en los primeros siete meses, alcanzando los 17,5 billones de rublos (212.250 millones de dólares).
De este modo, las autoridades rusas esperan cubrir las pérdidas por los ingresos energéticos, que consideran arriesgadas por su fluctuación.
Mientras tanto, el déficit presupuestario entre enero y julio ascendió a 6,46 billones de rublos (78.350 millones de dólares), o el 2,8% del PIB.
"Según estimaciones preliminares, los ingresos del presupuesto federal entre enero y julio de 2026 ascendieron a 22,1 billones de rublos (268.042 millones de dólares), lo que representa un aumento del 8,8 % con respecto a los ingresos del mismo período de 2025", informó Finanzas.
Mientras tanto, los gastos ascendieron a un total de 28,6 billones de rublos (346.878 millones de dólares), un incremento interanual del 14,5 % con respecto al año anterior.
Los presupuestos estatales rusos siguen priorizando el gasto en defensa y seguridad a costa de los costes sociales.
A finales de mayo el Gobierno ruso condonó la deuda de la mayor parte de las regiones del país (68 de las 89 existentes), valorada en 440.000 millones de rublos (6.192 millones de dólares) correspondientes al ejercicio de 2024-2025.
El país, en su sexto año de guerra contra Ucrania, se enfrenta a un visible empeoramiento económico, con una enorme caída de la inversión, inflación, ola de quiebras de empresas, impagos y caída de la demanda.