Muchos de estos niños y adolescentes permanecen en la calle sin un lugar seguro donde dormir ni acceso adecuado a servicios básicos, informó esta ONG.
Alrededor de 1.500 menores se encuentran actualmente dentro del sistema de protección, según la estimación de Save the Children, y precisó que la cifra de los que están pendientes de identificación es una estimación debido a la dificultad para localizar a todos los que permanecen en distintos puntos de esta ciudad española del norte de África.
Entre los menores que continúan en la calle, el equipo de la organización identificó a niños y niñas solos, algunos menores de 16 años, una situación que preocupa especialmente por el riesgo de exposición a violencia, explotación, trata y captación por redes criminales.
"Cada día que permanecen en esta situación aumenta su exposición a diferentes formas de violencia y, en el caso de las niñas, incluida la violencia sexual, la explotación o la trata. No podemos esperar más para ponerles a salvo", advirtió la especialista en migraciones de Save the Children Jennifer Zuppiroli.
Ante la falta de recursos, asociaciones vecinales y entidades sociales están habilitando espacios de acogida y proporcionando alimentos, productos de higiene y otros bienes básicos, además de tratar de identificar a los menores que permanecen fuera del sistema.
La ONG asegura que en algunos lugares habilitados de emergencia la alimentación se limita a una comida diaria y faltan productos de higiene.
Entre las personas atendidas hay familias con bebés y niños pequeños, incluidas madres que se encuentran solas con sus hijos.