La empresa georgiana Solidus envió un cargamento de 300 toneladas de gasolina a Abjasia justo en ocasión de un nuevo aniversario del comienzo de esta guerra, que se desató el 14 de agosto de 1992, según informó a la prensa Gueorgui Arveladze, director de la compañía.
El empresario recordó que Solidus anteriormente suministró a esta región productos agropecuarios y alimentos en el marco de la Ley sobre territorios ocupados, según la cual cualquier contacto con Abjasia y Osetia del Sur, regiones separatistas reconocidas y apoyadas por Rusia, debe efectuarse con la venia del Gobierno georgiano.
El primer ministro de Georgia, Irakli Kobajidze, confirmó el suministro de combustible, al señalar que busca "mejorar la situación de la población local en el marco de las leyes".
"La parte georgiana está dispuesta a dar pasos semejantes en el futuro en caso de necesidad", sostuvo.
La oposición georgiana criticó duramente estos suministros.
El expresidente georgiano, Mijaíl Saakashvili, actualmente encarcelado por abuso de poder y corrupción, declaró que "en realidad esta gasolina está destinada a los militares rusos" que están en Abjasia.
Otro líder opositor, Nika Gvamaria, alertó que Occidente reaccionará a estos suministros, ya que podrían ser "un esquema gris para ayudar a Rusia a eludir las sanciones" por la guerra en Ucrania.
Rusia reconoció la independencia de Abjasia y Osetia del Sur tras la guerra de 2008, regiones que a partir de entonces son prácticamente un protectorado de Moscú.