Mientras continúan las labores de rescate, “satisfacer las necesidades básicas y proporcionar suministros en los centros de evacuación es ahora una prioridad”, dijo en un comunicado el jefe de información de la Agencia de Gestión de Desastres Local (BPBD, por sus siglas en indonesio), Berton SP Panjaitan.
El portavoz señaló que los supervivientes, ubicados en polideportivos y otros “puntos de evacuación”, “necesitan urgentemente” bienes de primera necesidad como tiendas de campaña, arroz, medicamentos, mantas, agua potable y generadores.
El terremoto, que tuvo lugar cerca de las 06:00 de la mañana del sábado hora local, con el epicentro unos 62 kilómetros al noroeste de Ende, la ciudad más poblada de Flores, causó graves daños materiales en la isla.
Según el último balance de la BPBD, 914 viviendas sufrieron daños graves, 126 daños moderados y 317 daños menores. Además, más un centenar de instalaciones públicas, incluyendo 93 centros educativos, 36 centros de salud y 38 oficinas gubernamentales, resultaron gravemente afectadas. Por su parte, el presidente del país, Prabowo Subianto, publicó en sus redes sociales “condolencias por la tragedia del terremoto ocurrido en (la provincia de) Nusa Tenggara Oriental”.
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