El suceso ocurrió en el distrito de Harf Sufyan, en la provincia de Amran, después de que una disputa entre dos primos derivara en un intercambio de disparos en el que ambos resultaron heridos, de acuerdo con las fuentes, que pidieron mantener el anonimato.
Tras el tiroteo, cuatro miembros de tribus locales intervinieron para trasladar a los heridos a un centro médico. Mientras circulaban por una autopista al norte de Harf Sufyan, el vehículo en el que viajaban colisionó frontalmente con otro que transportaba a tres hombres.
El impacto provocó que ambos automóviles se incendiaran y causó la muerte de todos sus ocupantes.
El incidente pone de manifiesto las consecuencias de la violencia vinculada a las armas de fuego en el Yemen, donde su amplia disponibilidad y aceptación social han estado relacionadas durante años con enfrentamientos derivados de disputas familiares, tribales y territoriales.
Más de una década de conflicto entre el Gobierno internacionalmente reconocido del Yemen y los rebeldes hutíes ha deteriorado gravemente las infraestructuras de transporte y los servicios de emergencia del país.
Carreteras y puentes, incluidos los de la provincia de Amran, han sufrido importantes daños, mientras que años de falta de mantenimiento han agravado el deterioro de las principales vías y aumentado los riesgos para quienes las utilizan.
La guerra también ha debilitado la capacidad del sistema sanitario y de los servicios de respuesta ante emergencias, lo que obliga a numerosas comunidades a recurrir a civiles para trasladar a los heridos hasta centros médicos cuando se producen accidentes o episodios de violencia.