Según detalló el ministro de Interior y Transporte, Said Sayoud, cinco víctimas mortales se registraron en la región de Jijel y cuatro en Bejaia, ambas en el noreste del país, mientras que las tres restantes fallecieron en Tizi Ouzou (norte).
Los heridos, cuyo número no fue precisado, fueron trasladados a hospitales y centros sanitarios de las correspondientes regiones, según el grado de lesiones, "previamente evaluadas por personal médico" en las zonas de evacuación.
Desde la tarde del miércoles, efectivos del Ejército y de Protección Civil desalojaron un número indeterminado de viviendas, ante el "inesperado" cambio en la dirección del viento, que expandió las llamas hacia zonas habitadas, donde diversas infraestructuras quedaron calcinadas o con daños estructurales "graves".
Sayoud se desplazó a Jijel y posteriormente a Bejaia, donde visitó a los hospitalizados y se reunió con las familias de los fallecidos para expresar las condolencias del Gobierno y "ofrecer el apoyo necesario".
El pasado julio, Argelia registró más de 200 incendios, entre ellos, uno en la provincia de Annaba (noreste) que obligó a las autoridades a evacuar a más de un centenar de personas que se encontraban ingresadas en un hospital y trasladarlas a otros centros sanitarios.
Además, unas 200 familias de la zona se vieron obligadas a abandonar sus viviendas, al ser alcanzadas por las llamas que generaron "severos daños estructurales", que entonces el Gobierno se comprometió a asumir.